EL JAGUAR

Orgullo que conecta y revive la región

Por: Adela Patricia Castro

Luis Alfredo Calero

La presencia del jaguar es un indicador de buena salud del ecosistema, esto quiere decir que existe una presencia sana, abundante y diversa de las especies que son su presa y, por lo tanto, también de la cobertura vegetal de las que éstos herbívoros se alimentan. En otras palabras, el Jaguar hace posible que la estructura del ecosistema funcione correctamente para brindar los servicios que requiere la población, como por ejemplo, el agua.

El Jaguar es un felino carismático que ha despertado muchos sentimientos por su belleza, fortaleza e imponencia. Desafortunadamente esto no es suficiente para ser inmune a las amenazas de su entorno…. amenazas del hombre que hoy lo tienen a un paso de la vulnerabilidad a nivel mundial, es decir que enfrenta un alto riesgo a la extinción según los libros rojos de la UICN.

La fragmentación de los ecosistemas en la región Caribe, y la reducción del numero de presas, amenaza con extinguir al Jaguar en la región. Recuperar los corredores de este gran felino, se hace imperante y necesario para restaurar la función ecológica, que hace posible el suministro y regulación del bien más preciado, el agua.

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El Jaguar es el tercer felino del mundo después del tigre y el león, y el primero en América. Es tan versátil que caza a cualquier tipo de animal, roedores, reses y caimanes de tamaño mediano y tiene capacidad de desenvolverse con agilidad tanto en la tierra como en el agua. Su habilidad , le permite cazar animales debajo del agua. Su presencia en cualquier territorio, es clave para la estabilización de las poblaciones de especies en los ecosistemas, ya que al ser nómada, en sus extensos recorridos se va alimentando, ayudando a regular y zonificar el territorio.

Este felino es un animal solitario, solo se reúne con la hembra para procrear, vive entre 10 y 12 años, y alcanza su madurez sexual a los dos o tres años. La taza de reproducción es muy baja, nacen en promedio de dos a tres crías cada dos años. La madre enseña a sus crías a cazar y luego se desprende de ellas para que sigan su camino siendo este el momento mas crucial donde tiene que poner a prueba lo aprendido, ya que tiene que competir por un territorio y aprender a luchar en la búsqueda de agua y comida. Se estima que uno solo sobrevive, debido a la presión sobre los sistemas naturales y que es una especie desplazada de su hábitat.

El jaguar ha ido perdiendo presencia en el mundo debido a la reducción de los sistemas naturales, el tráfico ilegal de especies, la cacería, especialmente por ganaderos, y el comercio internacional de sus partes. Razón que ha llevado a esta especie a formar parte de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza UICN como especie amenazada.

En el Caribe Colombiano la fragmentación de los ecosistemas es muy alta, afectando no solo a la fauna sino la calidad y oferta de servicios de los que depende las poblaciones como es el recurso hídrico.

Los sistemas naturales han sido reemplazados por monocultivos, pastizales para ganadería, olvidándose que de ellos es que depende el desarrollo de todas las actividades, tanto económicas como sociales y culturales. Situación que ha llevado a la región a problemas graves de desertificación siendo los departamentos más afectados Atlántico la Guajira, Magdalena, Cesar, Sucre, Córdoba y Bolívar. se suma en este escenario la variación extrema del clima, afectando la regulación y abastecimiento del recurso hídrico.

La pérdida de los corredores biológicos, la sequía, los incendios forestales y la disminución de la fauna en los bosques donde se moviliza el jaguar, en gran medida han afectado su supervivencia. Hambrientos, porque han perdido su hábitat natural, se ven obligados a movilizarse en busca de alimentos a áreas que anteriormente no frecuentaba, forzándolos a cazar el ganado.

En respuesta, los campesinos y ganaderos han actuado de forma violenta, atentando contra la vida de la especie considerándolo como una amenaza. Los humanos no forman parte de la dieta alimenticia del Jaguar, sin embargo al reducir su habitad y escasear su alimento, inevitablemente se encontraran conviviendo con los humanos y eventualmente se podrían dar situaciones de riesgo, ya que este felino no ataca de manera frontal, su forma de cazar es emboscar a su presa escondido en la maleza.

AMENAZAS PARA EL JAGUAR

Según Carlos Castaño director científico de la fundación Herencia Ambiental Caribe, “la amenaza más grande que tiene el felino es la deforestación, el avance de la frontera agrícola sobre áreas relictuales de bosque, incluso sobre las áreas protegidas, donde nos queda la mayor cantidad de ejemplares en la región”

Los cultivos extensivos además de afectar el suelo han generado la migración y desaparición de fauna, afectando el equilibrio natural.

La vulnerabilidad del felino aumente, cuando debe desplazarse a través de ecosistemas fragmentados, quedando al descubierto al transitar por tierras ganaderas o de vocación agrícola, exponiendose a ser cazado por atacar el ganado. La Sierra Nevada de Santa Marta, Paramillo y la región de Urabá son las zonas dónde más se han reportado muertes por caza en la región Caribe.

La Corporación Autónoma Regional del Magdalena CORPAMAG indicó que en la parte media y baja de la Sierra Nevada de Santa Marta se ha fragmentado la conexión del ecosistema por consiguiente se han encontrado jaguares atropellados en la carretera cuando intentaban buscar su antiguo corredor biológico.

AVISTAMIENTO DEL JAGUAR EN LA REGIÓN CARIBE

Puma
Finca Los Cocos. Las Palmas Riohacha. Quebrada.
Tigrillos
Finca Los Cocos. Las Palmas Riohacha. Quebrada.
Tigrillos
Finca Los Cocos. Las Palmas Riohacha. Quebrada.
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LOS ECOSISTEMAS DEPENDEN DEL JAGUAR

Los investigadores Gerardo Ceballos y Rodrigo Medellín del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han venido desarrollando durante las dos últimas décadas el Programa Nacional para la Conservación del Jaguar, el cual incluye censos de jaguares, estudios sobre su dieta, ecología y uso de hábitat. Para los investigadores, si el jaguar se extingue peligraría la humanidad.

“Los jaguares, como otras especies, son un indicador del ambiente. Están arriba de la cadena tráfico, por lo tanto son indicador de la salud de los sistemas biológicos”, afirma Ceballos. El sistema natural ha demostrado que todo se interconecta, cada ser viviente cumple una función importante en la dinámica ecológica, que permite generar los insumos naturales necesarios para el desarrollo de la vida humana.

El agua que bebemos, es el resultado de miles de procesos ecológicos, donde el jaguar, regula la población de aproximadamente 85 especies de las cuales él se alimenta, manteniendo la funcionalidad del los acosistemas al impedir la sobrepoblación de especies. Rol importante en la producción y prestación de servicios, como el recurso hídrico y la regulación climática, entre otros, para la pervivencia de los seres vivos.

 

El Jaguar controla el número de poblaciones de venados, armadillos, chigüiros, ñeques, reptiles y guartinajas entre otros. La región aún no conoce bien cómo funcionan sus ecosistemas y por ende no es consiente del rol que desempeña el Jaguar y de su incidencia en la vida de otras especies que conforman la red trófica del sistema.

Es muy importante identificar las áreas donde habita el jaguar y conocer su dinámica poblacional para delimitar espacios geográficos que les permitan desarrollarse libremente. Como elemento estratégico de conservación, este felino actúa como especie sombrilla, lo que contribuye a la restauración de los ecosistemas, ya que al proteger esta especie, se preserva de forma indirecta una gran diversidad de seres vivos con los allí habitan, en un área de aproximadamente 90 km2.

Igualmente, ayudaría a que él Jaguar no tenga que salir de su entorno y convivir con los humanos ni atacar sus animales domésticos. Para la conservación del jaguar se debe tener en cuenta que los ecosistemas del Caribe colombiano se encuentran altamente fragmentados, por lo que se deberá recurrir al establecimiento de corredores biológicos que permitan su paso de un área a otra y para esto es fundamental contar con el apoyo de las comunidades y de los propietarios de las tierras.

Los corredores se forman con los relictos de ecosistemas en las fincas ganaderas, los cultivos, las zonas amortiguadoras de las áreas protegidas, zonas por donde el jaguar transite sin peligro.

El jaguar suele caminar por las orillas de los ríos, lo que dispersa a los herbívoros y permite la regeneración de la vegetación natural que estabiliza los suelos y evita la erosión y las cargas altas de sedimentos en las ciénagas.

Las áreas donde se ha visto el jaguar es:

  • Montes de Oca en la Serranía de Perijá
  • Sierra Nevada de Santa Marta
  • Los húmedales de la Mojana
  • Paramillo
  • El Daríen

Es clara la importancia de la conservación del jaguar lo que demanda un esfuerzo por parte de las autoridades ambientales, los gobernantes de los entes territoriales y las comunidades que se encuentran cerca de su hábitat, no se trata solo de salvar una especie, se trata de recuperar la funcionalidad de los ecosistemas del Caribe y de contar con los servicios que estos prestan, está en juego la seguridad alimentaria y el desarrollo económico de la región.

El SIRAP Caribe da comienzo a un gran desafío, conectar la región para darle vida y esperanza al jaguar. Para ello promoverá una campaña, donde se articula el conocimiento científico, la educación y comunicación, el mercadeo social y el monitoreo ambiental, en una misión, promover el orgullo en la región por el Jaguar, una especie que al conservarla, nos ayudará a recuperar los sistemas naturales de Caribe colombiano, en beneficio de todos.

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